Diego y Mateo se conocen una noche en la discoteca, sus gustos parecen ser muy diferentes pero las circunstancias y continuos reencuentros les harán comprender que su destino ya estaba escrito desde tiempo atrás.
Mateo y Diego se vuelven a encontrar en la marcha del orgullo. Diego se va decepcionado de allí. Ninguno de los dos imagina la forma en volverán a verse otra vez.